Bizcocho de chocolate

Cómo hacer bizcocho de chocolate

Bizcocho de chocolate blanco

Aunque no soy la mayor fan del chocolate blanco, no me puedo resistir a este bizcocho esponjoso con una deliciosa adición de chocolate blanco que alivia cualquier mal.

El chocolate blanco aporta riqueza y suntuosidad a un bizcocho de vainilla, lo que lo hace lo suficientemente bueno como para comerlo solo, sin que tengas que tomarte un litro de agua o leche después.

Bizcocho de chocolate blanco

Sabes que la palabra más utilizada para describir un bizcocho es "jugoso". Aunque un bizcocho jugoso (especialmente uno de chocolate) es un placer comerlo, no todos los pasteles son iguales y no todos los bizcochos buenos necesitan estar jugosos.

Este pastel no es jugoso, es esponjoso, es suave, y es delicioso. Puedes decorarlo a tu gusto, es realmente un lienzo en blanco. Perfecto para cortarlo por la mitad y rellenarlo con crema, nata, mermelada o ganache. Sería una tarta elegante para la hora del té.

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 170 gramos de chocolate blanco troceado
  • 180 ml de leche entera
  • 85 gramos de mantequilla sin sal troceada
  • 190 gramos de harina para todo uso
  • 1 y ½ cucharadita de polvo de hornear
  • ½ cucharadita de sal

Instrucciones

Precalienta el horno a 160 ℃ (sin ventilador y con calor arriba y abajo) y unta un molde cuadrado de 20 cm por la base y lados, espolvoréalo con harina y forra la base con papel vegetal.

En un baño María, calienta el chocolate troceado, la mantequilla y la leche, hasta que el chocolate y la mantequilla se hayan derretido y la mezcla esté uniforme. Manténlo tibio y remuévelo de vez en cuando para que no se solidifique.

En un recipiente aparte, tamiza la harina, la sal y el polvo de hornear. Resérvalo.

Con una batidora eléctrica o batidor de varillas, bate los huevos con el azúcar y la vainilla hasta que haya triplicado su volumen y tenga un color pálido. Para comprobar si lo has batido bien, dibuja un ocho en la parte superior de la mezcla, si está bien deberías poder ver el ocho completo antes de que desaparezca.

Incorpora la mezcla de harina y mézclalo a velocidad baja hasta que desaparezca completamente.

Vierte la mezcla de chocolate blanco y leche, y vuelve a mezclarlo hasta que esté suave y cremoso. Traslada la masa al molde preparado, y ayúdate de una espátula para alisar la superficie.

Introduce el molde en el horno aproximadamente 45 minutos (todo dependerá del tipo de horno que tengas), hasta que un palillo de dientes insertado en el centro salga seco. La parte superior será de color marrón dorado y los bordes se abran separado ligeramente de los lados del molde.

Deja que enfríe en el molde durante diez minutos, para luego desmoldarlo con cuidado, para que no se rompa. Deja que enfríe sobre una rejilla enfriadora completamente.

Notas de la receta

El bizcocho puede conservarse en un recipiente hermético o cubierto con film durante 2 ó 3 días a temperatura ambiente. Guardarlo en el frigorífico vuelve la miga un poco seca.

Puedes cubrir el bizcocho con un glaseado de chocolate, o un ganache.

Es importante hacer la receta en el molde indicado para que el bizcocho tenga al menos 6 cm de de altura, y así poder cortarlo.

Este bizcocho puede ser demasiado dulce para algunas personas, especialmente dependiendo del chocolate que utilices y si lo vas a cubrir con glaseado. Considera reducir el azúcar unos 50 gramos (o más) si no quieres que sea demasiado dulce.

Puedes derretir el chocolate, la mantequilla y la leche en el microondas, aunque tendrás que estar muy pendiente y hacerlo lentamente, pues el chocolate se quema enseguida y la mantequilla saltará manchándolo todo. Por eso he optado por el baño María.